Exhibición Fotográfica de Papalotzin
Principio
En su constante migración por el espacio, nuestro planeta reverbera. Su inmutable viaje alrededor del sol produce un palpitar que genera primaveras tras inviernos, lluvias tras sequías. El ritmo natural resuena en todos los seres vivos año tras año.
Muchas especies de flora y fauna reciben pacientemente los disparejos temperamentos de las estaciones. De una manera o de otra, esperan y sobreviven las condiciones extremas del versátil ambiente, producido por la perpetua marcha de la tierra.
Otras especies peregrinan. Viajan grandes extensiones siguiendo el ritmo impuesto por las estaciones a lugares donde las condiciones son más favorables. Gigantes ballenas viajan de los mares del norte a recibir a sus crías en mares templados. Ancestrales tortugas regresan a las playas de anidación a reproducirse y a depositar una nueva generación que surcará los mares. Miles de aves abandonan sus sitios reproductivos en los bosques boreales y templados y vuelan enormes distancias para pasar el crudo invierno en comarcas menos extremosas.
Las frágiles mariposas Monarca pertenecen al mundo de los peregrinos. Perciben el ritmo de las estaciones e inician su éxodo a finales del verano. A pesar de sus diminutas dimensiones, se aventuran en un recorrido de miles de kilómetros para alcanzar un sitio en el que nunca antes han estado, pero en donde cada año se reúnen millones de ellas escapando de las rigurosas condiciones del norte.
Las migraciones son misteriosas y apasionantes. En cada caso, demuestran determinación, fortaleza y esperanza. Los obstáculos en el camino son múltiples, pero la exitosa llegada al destino los justifica. Las migraciones reflejan el palpitar del planeta y son vida.
Final
Papalotzin es el sueño de pertenecer a la naturaleza. Unirse a la épica travesía de las Monarcas para ser parte de la milenaria aventura, entender sus retos y contribuir a que el latir de la naturaleza se mantenga eternamente.
Durante la larga jornada son muchos y variados los riesgos de sobrevivencia de las mariposas. Algunos han sido enfrentados por miles de años, otros son nuevas imposiciones causadas por la expansión de las actividades de la especie con mayor impacto en la transformación del planeta: tú y yo. En Canadá y Estados Unidos, el extenso y desmedido uso de sustancias químicas para controlar las hierbas de los cultivos de las que se alimenta la Monarca, la afectan fuertemente durante sus etapas de huevo y larva. En México, la continua destrucción de los bosques de hibernación impacta a los millones de adultos de la generación migratoria.
Como las migraciones, Papalotzin nos señala un trayecto de determinación, fortaleza y esperanza. Necesitamos ampliar nuestra visión, recorrer los caminos de la naturaleza con la naturaleza, palpitar al mismo ritmo y comprometernos personalmente a contribuir a la conservación del milagro que nos dio origen: la vida del planeta tierra.
Carlos Galindo Leal
World Wildlife Fund - México